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La Coctelera

hermosa hipotesis del distinguo

7 mar 08

Cada uno se encarniza en destruir todos los

misterios, comenzando por los suyos.


Verdugo de lo indecible.

La vida no es sino esta impaciencia. Los

que hablan no tienen secretos.

Y todos hablamos. Nos traicionamos,

exhibimos nuestro corazón.

Y si encontramos a los otros, es para

envilecernos juntos en una carrera hacia el

vacío, sea en el intercambio de ideas, en las

confesiones o las intrigas.

Por el momento el distinguo entre el

principio del placer (delectatio, voluptas) y el

pecado lo dejo a una doctrina moderna de la

Penitencia, de la que daré cuenta para

hacer notar cómo se explota el sentimiento

culpable en la nueva sociedad de la

comunicación.

~

Clitemnestra

Tags: libertad, moral, tao
1 comentario

1 comentario

  1. 24 abr 2008 | 09:59 PM # maximilien dice:

    Por este camino, en el mejor de los casos, mi pobre cerebro sólo adivina una salida: el Superhombre o Superwoman.

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